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jueves, 29 de enero de 2026

DURA PALABRA

 👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA👣

       🍮 29 de enero  de 2026🍮


JUAN 6:60-71

Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra; ¿quién la puede oír? (JUAN 6:60) 

El adjetivo sklēros (dura) quiere decir literalmente “áspera”, “marchita” o “fuerte”. Describe, en sentido figurado, algo severo, desagradable, o difícil de aceptar (cp. Mt. 25:24; Hch. 26:14; Jud. 15). Aquí, como en la declaración paralela ¿quién la puede oír?, no se dice que la palabra de Jesús sea incomprensible, sino inaceptable. Rechazaron sus palabras porque eran ofensivas y objetables. Al igual que quienes ya habían rechazado de tajo las enseñanzas de Jesús, estos estaban escandalizados por la afirmación de Jesús de haber venido del cielo (vv. 33, 38, 41-42, 50-51), de ser la única respuesta a la necesidad espiritual del hombre (vv. 33, 35, 40) y por llamarlos a comer su carne y beber su sangre (51-57). Sin embargo, lo que en realidad los alejó del reino no fue la enseñanza inaceptable de Jesús, fue la incredulidad de ellos y que no lo aceptaran. La reacción es típica de los falsos discípulos: mientras los discípulos egoístas percibían en Jesús una fuente de sanidad, comida gratis y liberación de la opresión enemiga, se agolpaban alrededor de Él. Pero cuando Él les exigía reconocer su bancarrota espiritual, confesar sus pecados y comprometerse con Él como la única fuente de la salvación, se ofendían y se apartaban. Seguían a Jesús por lo que podían obtener de Él, como tantos otros falsos discípulos en la historia de la Iglesia. Por otra parte, los discípulos verdaderos, vienen a Cristo con pobreza de espíritu (Mt. 5:3), lamentando su pecado (5:4) y con hambre y sed de justicia que solo Él puede satisfacer (5:6). Nuestro Señor no dejó lugar a la duda cuando identificó los elementos del discipulado verdadero: (Lc. 9:23-25; cp. Mt. 10:34-39). Los falsos discípulos no siguen a Cristo por quién Él es, lo siguen por lo que quieren de Él. No tienen problema en verlo como un bebé en el pesebre navideño; un reformador social con un mensaje amplio de amor y tolerancia; el ser humano ideal que todos los demás debemos imitar; la fuente de salud, riqueza y felicidad terrenal. Pero no están dispuestos a aceptar al Jesús bíblico: el Dios-hombre que reprendió sin miedo a los pecadores, quien advirtió sobre el infierno eterno, y que la salvación del infierno viene solo por creer en sus palabras (Jn. 5:24). Quienes se resistan o rechacen la enseñanza de Jesús pierden la prueba del discipulado verdadero que Él puso en Juan 8:31: “En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos” (cp. 15:8). La obediencia continua a las palabras de Jesucristo siempre es una marca de los verdaderos discípulos (cp. 1 Jn. 2:3-5).  

🎵Tu palabra es como aceite sobre mis heridas, es el agua en el desierto y el calor en el invierno.🎵

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1 comentario:

  1. Gloria al Señor Jesucristo que por su sacrificio tenemos por delante su palabra y por ella ser transformados.

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