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🍮13 de abril de 2026🍮
JUAN 7:37-52
Los alguaciles vinieron a los principales sacerdotes y a los fariseos; y éstos les dijeron: ¿Por qué no le habéis traído? Los alguaciles respondieron: ¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre! Entonces los fariseos les respondieron: ¿También vosotros habéis sido engañados? ¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos? Mas esta gente que no sabe la ley, maldita es. (JUAN 7:45-49)
LOS CONFUNDIDOS
A diferencia de quienes creían o rechazaban a Cristo, los alguaciles del templo estaban confundidos. Varios días antes (cp. vv. 14, 32, 37) los principales sacerdotes y los fariseos los habían enviado para arrestar a Jesús (v. 32). Cuando llegaron con las manos vacías, sus superiores les inquirieron: “¿Por qué no le habéis traído?”. Es interesante que los alguaciles no hayan afirmado que la multitud lo impidió, aunque así pudo haber sido (cp. vv. 31, 40-41, 43). En lugar de eso, expresaron desconcierto y sorpresa: “¡Jamás hombre alguno ha hablado como este hombre!” (cp. Mt. 7:28; Mr. 1:22; 12:17; Lc. 4:32; 20:26). Eran levitas entrenados en lo religioso y las palabras de Jesús los asombraron. Aunque no creían que era el Mesías, tampoco lo rechazaban abiertamente. No sabían qué hacer con Él. Atrapados entre el poder y la gracia de su mensaje y el odio de sus líderes, estaban paralizados e inactivos.
Los fariseos, enfurecidos porque los alguaciles no arrestaron a Jesús, les respondieron: “¿También vosotros habéis sido engañados?”. Este regaño en forma de pregunta no buscaba reprender a los alguaciles por su falta de profesionalidad (pues eran miembros de la guardia del templo), sino por su supuesta falta de discernimiento espiritual (como levitas). Era una acusación por su ingenuidad ante un charlatán religioso y con cierta condescendencia los pusieron a la altura de la multitud ignorante (cp. v. 49). En contraste, los fariseos se autojustificaron preguntando: “¿Acaso ha creído en él alguno de los gobernantes, o de los fariseos?”. La arrogante implicación es que si Jesús fuera de verdad el Mesías, los expertos religiosos habrían sido los primeros en reconocerlo. Continuará.
🎵Este es el Cristo que yo predico, y no me canso de predicar, El sanan los enfermos, echa fuera demonios, calma los vientos y la tempestad.🎵