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🍮23 de octubre de 2026🍮
JUAN 9:13-34
Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. Él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo. (JUAN 9:15)
LA INCREDULIDAD ES INCONSECUENTE 2ra parte
Algunos que supieron de la sanidad del ciego, incapaces de entender la sanidad sorprendente, lo llevaron ante los fariseos. Era natural buscar una explicación de las autoridades religiosas sobre este hecho sin precedentes (v. 32). Sin embargo, es probable que no lo llevaran el día de la sanidad, porque era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo y abierto los ojos del ciego. Los fariseos exigentes no habrían hecho estas averiguaciones en sábado. Más allá de buscar una explicación, quienes llevaron el ciego a los fariseos tal vez quisieran ver la reacción de sus líderes ante esta violación rampante de las restricciones del día de reposo. No queda claro si esto era un interrogatorio formal, aunque el hecho de que los fariseos expulsaran al hombre de la sinagoga (v. 34) sugiere que se reunieron con capacidad oficial. Tal vez el sanedrín los delegó para investigar el incidente. Fuera cual fuera la naturaleza técnica del enclave, tuvo efectos oficiales. Como quienes escoltaron al hombre (v. 10), los fariseos volvieron, pues, a preguntarle también… cómo había recibido la vista. Repitió todo lo que sabía; qué hizo el Señor y qué hizo él, declaró sucintamente: “Jesús me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo”. Continuará.
🎵//No fue el logo que pusiste en sus ojos, ni fue el agua de cuando el se lavo; fue su fe, fue tu poder.//🎵 http://uncafecitonuevo.blogspot.com