👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA👣
🍮30 de julio de 2026🍮
JUAN 8:37-47
Sé que sois descendientes de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que habéis oído cerca de vuestro padre. (JUAN 8:37-38)
LA AFIRMACIÓN DE SER HIJOS FÍSICOS DE ABRAHAM 1ra Parte
Jesús reconoció la validez de la afirmación de los judíos hecha en el versículo 33, eran descendientes físicos de Abraham (cp. Lc. 13:16; 19:9; Hch. 3:25; 7:2; 13:26; Ro. 11:1; 2 Co. 11:22). También sabían que su seguridad estaba basada principalmente en ese hecho; creían que solo por ser descendientes de Abraham tenían garantizada la entrada en el reino de Dios. Justino Mártir, apologista cristiano del siglo II, dijo a sus oponentes judíos: “[Los maestros judíos] seducen a otros y a ellos mismos, suponen que quienes están en la dispersión y son de Abraham según la carne recibirán con seguridad el reino eterno, aunque sean pecadores, infieles y desobedientes para con Dios”. Pero el Nuevo Testamento sacude esas falsas esperanzas de seguridad: He aquí, tú tienes el sobrenombre de judío, y te apoyas en la ley, y te glorías en Dios y conoces su voluntad, e instruido por la ley apruebas lo mejor… Tú que te jactas de la ley, ¿con infracción de la ley deshonras a Dios? Porque como está escrito, el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros. Pues en verdad la circuncisión aprovecha, si guardas la ley; pero si eres transgresor de la ley, tu circuncisión viene a ser incircuncisión. Si, pues, el incircunciso guardare las ordenanzas de la ley, ¿no será tenida su incircuncisión como circuncisión? Y el que físicamente es incircunciso, pero guarda perfectamente la ley, te condenará a ti, que con la letra de la ley y con la circuncisión eres transgresor de la ley. Pues no es judío el que lo es exteriormente, ni es la circuncisión la que se hace exteriormente en la carne; sino que es judío el que lo es en lo interior, y la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los hombres, sino de Dios (Ro. 2:17-18, 23-29). Continuará
🎵Mi alma, atada en la prisión, anhela redención y paz. De pronto vierte sobre mí la luz radiante de su faz. ¡Cayeron mis cadenas, vi mi libertad y le seguí! ¿Hay maravilla cual su amor? ¡Morir por mí con tal dolor!🎵 http://uncafecitonuevo.blogspot.com