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🍮 03 de febrero 2026🍮
JUAN 6:60-71
El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. (JUAN 6:63)
Como hizo en 3:6, Jesús contrastó al Espíritu que da vida con la carne que para nada aprovecha. La vida espiritual solo viene cuando el Espíritu Santo imparte la vida de Cristo en el creyente (Gá. 2:20; Col. 3:3-4). No viene “de voluntad de carne” (1:13) que, como indica R. V. G. Tasker, “significa lo externo a exclusión de lo interno, lo visible sin contar lo invisible, lo material sin relacionarlo con lo espiritual y lo humano disociado de lo divino” El Señor exhortó a quienes discrepaban de comer su carne (v. 52) a participar de su Espíritu (vv. 53-58). Por supuesto, nadie puede hacer esto sin oír y obedecer las palabras que Jesús habló, de las cuales declaró que son espíritu y son vida. Son las palabras de Jesús las que revelan quién es Él en realidad. Como ya dijimos, aceptar o rechazar esas palabras separa a los discípulos verdaderos de los falsos. Los verdaderos discípulos continúan en su Palabra (8:31), que permanece en ellos (15:7; cp. Jer. 15:16; Col. 3:16; 1 Jn. 2:14); los falsos discípulos a la larga rechazan su palabra (8:37, 43, 47). Aceptar las palabras de Jesús significa recibirlo, porque ellas revelan quién es Él. Así, la Biblia enseña que la salvación viene por medio de la acción de la Palabra de Dios:
Esta es, pues, la parábola: La semilla es la palabra de Dios… la [semilla] que cayó en buena tierra… son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia (Lc. 8:11, 15).
Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas (Stg. 1:18).
Por lo cual, desechando toda inmundicia y abundancia de malicia, recibid con mansedumbre la palabra implantada, la cual puede salvar vuestras almas (Stg. 1:21).
Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre (1 P. 1:23).
🎵Yo he venido a dar vida, yo he venido a dar luz y hoy puedo llenar tu alma de alegría, porque yo soy Jesús.🎵