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🍮 04 de marzo 2026🍮
JUAN 7:1-13
El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta. (JUAN 7:16)
A través de todo el ministerio de Jesús, solían pedirle que hiciera señales adicionales e innecesarias para probar su autenticidad, como si esta estuviera abierta al escrutinio sincero (cp. Mt. 16:1; Jn. 2:18). Aun así, una vez tras otra, se negó a tales solicitudes porque sabía que provenían de incrédulos con el corazón endurecido. No importaba la cantidad de milagros que realizara el Señor, Él entendía que ellos se negarían a creer. No obstante, Jesús prometió que el que busque sinceramente la verdad revelada por Dios, el que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la verdad de la doctrina de Cristo es de Dios, o si no lo es. El reto del Señor a las multitudes era simple: si se humillaban ante la Palabra de Dios (donde se revela su voluntad) para conocerla y obedecerla, llegarían a la certeza de que su enseñanza era cierta. El mismo reto continúa hoy, dos milenios después. La certeza prometida en este versículo está disponible para todos los creyentes genuinos. Tal confianza viene del Espíritu Santo, quien confirma la verdad sobre Cristo al corazón dispuesto (1 Jn. 2:20, 27) tanto internamente, por medio de su testimonio (1 Co. 2:10-15; cp. Ro. 8:16), como externamente, a través de las manifestaciones que demuestran la verdad del evangelio (Jn. 3:2; 5:36; 10:38; Hch. 2:22). El reto de Jesús era audaz, pero tenía precedentes. En el Antiguo Testamento hubo promesas similares. En el libro de Deuteronomio, Dios le prometió a Israel: “Pero si desde allí buscas al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, lo encontrarás” (Dt. 4:29, NVI). David le dio este consejo a Salomón: “Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele de todo corazón y con buena disposición, pues el SEÑOR escudriña todo corazón y discierne todo pensamiento. Si lo buscas, te permitirá que lo encuentres; si lo abandonas, te rechazará para siempre” (1 Cr. 28:9, NVI). Continuará
🎵Yo te busco, yo te busco con fuego en mi corazón. Yo te busco, yo te busco recibe mi adoración.🎵
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