👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA👣
🍮 25 de abril de 2026🍮
JUAN 7:30-32
Procuraban, pues, prenderle; pero nadie le echó mano porque todavía no había llegado su hora. (JUAN 7:30)
Enfurecidos por lo que consideraban una blasfemia, sus enemigos procuraban prenderle. Evidentemente, fue un esfuerzo espontáneo de algunos en la multitud, distinto al intento oficial de arrestarlo que se describe en el versículo 32. No se dice en el texto por qué fallaron, pero probablemente se debió a que muchas personas lo protegían (v. 31). Juan dio rápidamente el aspecto divino cuando declaró que ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora. Como ya se dijo en el capítulo 23, Jesús siempre operaba de acuerdo con el cronograma soberano del Padre. Nada, ni siquiera la violencia de la muchedumbre, podría precipitar su muerte antes de la hora señalada. Como siempre, la historia de la redención estaba en el punto en que debía estar; el propósito soberano de Dios no se frustraría (cp. Job 23:13; Sal. 33:10-11; Pr. 19:21; 21:30; Is. 14:24, 27; 46:10; Ef. 1:11). El tiempo soberano de la muerte de Cristo—cuya ocurrencia sería en la hora exacta que Dios escogió—es un tema repetido en este Evangelio. En 8:20, como en este pasaje, sus enemigos no le pudieron echar mano “porque aún no había llegado su hora”. Cuando se acercaba el tiempo de su muerte, Jesús dijo a sus discípulos: “Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado” (12:23; cp. 13:1), y oró: “Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora” (12:27; cp. 17:1). Jesucristo moriría en el tiempo señalado (cp. 1 Co. 5:7), de la manera señalada (como se decía en el Antiguo Testamento [Mt. 26:24; Lc. 24:25-26]), no durante la fiesta de los tabernáculos, a mano de una muchedumbre ingobernable. Las afirmaciones exaltadas de Jesús forzaban una decisión en las personas y el resultado era división. Exactamente lo que dijo Cristo que traería. En Mateo 10:34-36 así lo previno: No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre serán los de su casa (cp. Lc. 12:49-53). Continuará.
🎵 Quiero conocerte cada dia mas a ti, estar en tu presencia y adorar, revelanos tu gloria, deseamos ir mucho más en ti, queremos tu presencia Jesús.🎵