👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA
Filipenses 3:20
Mas nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo;
El Apóstol hace referencia a la ciudadanía del creyente; recordándonos que, aunque vivimos en este mundo, aquí no es a donde pertenecemos. Nuestro lugar de referencia o procedencia no es de este mundo, porque todo aquel que acepta a Cristo Jesús como salvador, procede de Dios. Jesús nos ha dado la oportunidad de hacernos ciudadanos eternos del reino de los cielos. Aquí, en este mundo sólo somos peregrinos, y debemos vivir como extranjeros, en espera de nuestra ciudadanía eterna, no en este mundo, sino en la ciudad celestial, la Nueva Jerusalén. Solamente seremos ciudadanos de la Nueva Jerusalén, los que hemos aceptado a Cristo Jesús como salvador, y vivimos una vida agradable a Dios el Padre.
Si aún no tienes la ciudadanía, y quieres ser ciudadano de la Nueva Ciudad, Ciudad Eterna, entonces, debes venir a Jesús, quien te hará por decreto eterno, ciudadanos celestial.
solo somos en la tierra pasajeros, peregrinos tu y yo.
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