



Santiago 1:22
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engaƱƔndoos a vosotros mismos.
Cada vez que leo; cada vez que la anhelo, tu luz viene a mi, alumbras mi ser; seguro yo estoy, cuanto amo tu ley.
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engaƱƔndoos a vosotros mismos.
No es malo escuchar la palabra de Dios, no es malo leerla, lo que si es malo es, no poner en prÔctica lo que Dios dice que debemos hacer, por medio de su Santa palabra. En esta lectura esta bien claro; si solo somos oidores y no hacedores, pues, nos estamos engañando nosotros mismos, haciendo uso de lo que no estamos viviendo. Tenemos que tener bien claro que, al Señor no podemos engañar, ni se apasiona con nuestros sentimientos, sino que, Dios conoce la intención de nuestros pensamientos, y escudriña nuestros corazones.
Tengamos bien presente que, Dios sabe, conoce y escucha nuestros pensamientos, antes de nosotros pensar; porque para Dios no hay nada oculto.
Estudiemos, escuchemos, escudriƱemos y hablemos su palabra; pero vivimos lo que dice Dios en su palabra.


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