Traduce esta Reflexión a tu Idioma

martes, 2 de julio de 2024

 👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA👣  

         🍮 2 de julio de 2024🍮


 

La epístola a los Romanos


Romanos 6:1-23

La nueva vida en Cristo


sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñorea más de él. Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas; mas en cuanto vive, para Dios vive. Así también vosotros consideraos muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús, Señor nuestro. (Romanos 6:9-11).


Propósito: "Estimular al creyente a crecer en el conocimiento y la practica de la obediencia a Dios renunciando al pecado y apreciando los beneficios que se derivan de la justificación".


A continuación, Pablo quiere dejar bien esclarecida la idea central de su argumento en cuanto a la nueva vida del creyente: "La resurrección de Cristo". Lo explica así: "Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado de los muertos". La forma del verbo sabiendo, es causal, y se traduce en presente; es decir, que produce un efecto final. Una acción pasada y ya finalizada o completada. Como ya se ha dicho, "la resurrección de Cristo" es central en el mensaje de Pablo. "Habiendo resucitado" expresa una acción anterior, y es un pasado presente. "Ya no muere". Enfatizando el hecho de que la muerte de Cristo tuvo lugar una sola vez. "La muerte no se enseñorea mas de Él". La muerte, como consecuencia del pecado, se ha enseñoreado del hombre de la misma manera como un señor rige o gobierna a sus esclavos. Cristo, como sustituto del hombre pecador, tuvo que padecer la muerte. Él murió una sola vez y resucitó triunfante de entre los muertos. De modo que la muerte no tendrá jamás autoridad sobre Él. "Porque en cuanto murió, al pecado murió una vez por todas". Mejor sería: "porque el hecho de que murió". Pablo, enfatiza nuevamente la realidad histórica de la muerte de Cristo. "Al pecado murió" una sola vez. Esta es la misma idea que aparece en Hebreos, que dice: "De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. "Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan (Hebreos 9:26-28). La frase destaca la necesidad decisiva y final de la muerte de Cristo. "Más en cuanto vive, para Dios vive". La muerte de Cristo no solo pagó el rescate por nuestro pecado, sino que también hizo posible que el creyente no tenga que vivir bajo la naturaleza pecaminosa. La muerte y resurrección de Cristo han hecho posible que el creyente pueda vivir para la gloria de Dios; como lo expresa Gálatas 2:20 "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí". El apóstol continúa diciendo: "Consideraos muertos al pecado". La forma verbal "consideraos" significa "calcular". Es un mandato que tiene acción continua, y sugiere que el sujeto, en este caso el creyente, participa de la acción de: "calcular o considerarse a sí mismo muerto al pecado", o muerto para pecar. "Pero vivos para Dios en Cristo Jesús". Es decir, en lo que respecta al pecado, el creyente debe considerarse muerto, pero en lo que respecta a Dios, debe considerarse vivo por el hecho de estar vitalmente unido con Cristo. "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal". En resumen, el verbo "reinar" es un presente imperativo que significa "ser rey". Así que, la exhortación de Pablo es que el creyente "no permita" que el pecado sea el rey de su vida aquí en este mundo. El pecado puede controlar el "cuerpo mortal" del creyente hasta el punto de esclavizarlo, y no debemos permitirlo. "De modo que lo obedezcais en sus concupiscencias". Si el pecado reina en la vida de una persona, dicha persona tiene, como resultado, que obedecer al pecado ya que éste se ha convertido en su señor. "Ni tampoco presenteis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad". Es un imperativo. La idea aquí es "cesad de presentar" o "no hagáis un hábito de presentar". El creyente debe cesar de presentar su vida como instrumento de injusticia para servir al pecado. Por lo contrario, "Sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos,".  Es un imperativo que sugiere el hecho de presentar algo en un solo acto, es decir, siempre; y comporta o contiene la idea de urgencia. Así que, en lugar de presentar su vida asiduamente como instrumento del pecado, el creyente debe presentarse a Dios como alguien que ha sido rescatado de entre los muertos y ahora posee vida permanente y verdadera. "Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros". Mejor sería, "porque  pecado"; ya que el sustantivo "pecado" no lleva el artículo, por lo cual, el énfasis recae en la esencia o principio maligno que la Biblia llama pecado. Diríamos, porque "pecado" como principio o poder controlante no gobernará la vida del hijo de Dios. "Porque no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia". Aquí, la forma verbal sugiere una realidad continua. El creyente en Cristo no está bajo el dominio de la ley como una regla, sino bajo la gracia que le obliga a obedecer a Dios por amor. Continuará.


🎵¡Oh Cristo! yo Te amo, que mío eres sé;

Ya todo pecado por ti dejaré.

¡Oh Cristo precioso! Por ti salvo soy;

Jesús, si te amaba, yo te amo más hoy.🎵

http://uncafecitonuevo.blogspot.com