š£UN CAFECITO NUEVO CADA MAĆANAš£
š®12 de junio 2023š®
Mateo 19:23
Entonces JesĆŗs dijo a sus discĆpulos: De cierto os digo, que difĆcilmente entrarĆ” un rico en el reino de los cielos.
Concluida la conversación con el joven principal y rico, y ante el resultado de la misma y la actitud de este hombre, el SeƱor dirige expresa y directamente a sus discĆpulos estas palabras. Ellos habĆan sido testigos presenciales de este encuentro, oyendo y observando con atención. La actitud del joven rico demuestra que el apego a las riquezas es una herramienta ideal para impedir que una persona se acerque a Dios. Igual ocurre con considerarse poseedor de una inteligencia capaz de encontrar por sĆ mismo la verdad, o sentirse y creerse autosuficiente, o tener un orgullo tan elevado que nos haga creernos merecedores del favor de Dios. Pero, en este caso, sin duda, el problema estriba en el hecho de que la riqueza material con frecuencia se constituye un obstĆ”culo para que la persona escoja lo que tiene valor trascendental; es decir, la riqueza celestial. "El Reino de Dios es difĆcil de alcanzar si uno es rico, porque el hombre inevitablemente se inclina a confiar en la seguridad de la riqueza en lugar de hacerlo solo en Dios" (Davies y Allison) Ya Cristo habĆa expresado: no se puede servir a Dios y a las riquezas (Mateo 6:24), lo cual se corrobora en Ć©ste caso. Aquel joven amaba tanto sus posesiones que realmente no tenĆa lugar para Dios en su vida. Su vida estaba llena de "avaricia y codicia ". En el versĆculo siguiente (v.24), el SeƱor amplia y explica su aseveración: "Otra vez os digo, que es mĆ”s fĆ”cil pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios". El SeƱor hace uso de una hipĆ©rbole o exageración para enseƱar que es improbable que una persona pueda entrar en el Reino de Dios sobre la base de sus posesiones materiales o de sus mĆ©ritos personales; enfatizando el hecho de que "los que confĆan en las riquezas" no pueden entrar. El ojo de una aguja no se refiere a una pequeƱa puerta, sino como lo expresa Lucas (Lucas 18:25), quien era mĆ©dico, literalmente, significa aguja de cirugĆa usada en operaciones (de acuerdo al vocablo mĆ©dico); de modo que la metĆ”fora es bien apropiada, al usar estas dos figuras: un camello, y una aguja. ¿Por quĆ©? Porque: 1) el camello, posee un mal temperamento, y es uno de los animales mas torpes; y, 2) el ojo de una aguja es demasiado pequeƱo para que pueda atravesarlo. De modo que, se hace literalmente _"imposible"_ hacerlo pasar. AsĆ tambiĆ©n, es imposible que la persona que confĆa en sus riquezas pueda entrar en la presencia de Dios. ```En el cielo no se entra por el esfuerzo personal sino mediante la fĆ© en Cristo```.
#ContinuarĆ”
šµDejo el mundo, y sigo a Cristo,
porque el mundo pasarĆ”,
Mas su amor, amor bendito,
por los siglos durarĆ”.šµ
http://uncafecitonuevo.blogspot.com
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