❖UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA❖


Salmos 119:11
En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti.
Todo creyente, que disponga en su corazón
guardar la Palabra de Dios, será una persona con un corazón limpio, puro y
santo; será una persona que hará que los propósitos del Señor se cumplan en su
vida, a la luz de la Palabra del Señor.
Si nosotros, como hijos de Dios, guardamos
en nuestro corazón su Palabra, no le
daremos oportunidad de entrada al pecado; ya que, no habrá espacio para él en
nuestro pensamiento.
Si como hijos amados de Dios, guardamos en
nuestro corazón sus dichos, de nuestra boca jamás saldrán palabras pecaminosas
que inviten al pecado a formar parte de nosotros; porque, de lo que hay en
nuestro corazón, de eso, hablará nuestra boca.

