❖UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA❖


Isaías 9: 6
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es
dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable,
Consejero, Dios fuerte, Padre eterno, Príncipe de Paz.
Ese niño, es el cumplimiento de la promesa
de uno que nacería de mujer. Hijo nos es dado, da a entender su condición única
de que procede de Dios mismo. A partir de ahí podemos ver sus títulos en su
Nombre, que es: Admirable y Consejero, indicaciones de un Rey inigualable y
poseedor de una Sabiduría superior a la de todos los demás reyes y mandatarios
de la tierra.
Luego, Dios fuerte, esto es poderoso
sobre todos, de modo que no hay ni habrá quien se le resista; Padre eterno nos habla de su bondad, paciencia, benignidad y justicia; Príncipe de Paz,
que nos expresa y asegura una Paz infinita, sin límites y eterna. Una Paz
verdadera.
Ese Rey ya nació. Es Jesús que ha nacido, y
realizó su obra redentora sobre la Cruz. Por eso, te invito a rendirle tu vida.
Este tiempo, es un tiempo muy apropiado para alabarle. No como muchos nos han
enseñado, y como la tradición establece sino como el Señor ha dispuesto y nos
enseña en su Palabra, la Santa Biblia. Debemos glorificarle si contamos con la
esperanza del establecimiento de su Reino eterno.
Y si aún no sientes ni esperas ese Reino,
te invito a aceptar a Cristo en tu corazón. Y ven a cantar con nosotros...

