❖UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA❖


Juan 9: 40
Entonces algunos de los fariseos que
estaban con él, al oír esto, le dijeron: ¿Acaso nosotros somos también ciegos?
Este capítulo narra la historia de un
hombre que, había nacido ciego, el cual había tenido un encuentro con Jesús. Al encontrarse con Jesús, recibió el milagro que tanto anhelaba, sus ojos
fueron abiertos, y él pudo ver la belleza, que la falta de visión le había impedido
observar. Muchos de nosotros, estamos en la misma situación de los fariseos
que, teniendo nuestra vista buena, con todo, estamos ciegos; ya que, no hemos
recibido la luz de Cristo, para que sean abiertos nuestros ojos y podamos ver
la salvación que, Jesús, nos ha regalado. Otros, al igual que el que estaba
ciego, después de haber tenido un encuentro personal con Jesús, y que fueron
abiertos nuestros ojos, y ahora vemos con claridad lo que el pecado nos impedía
ver, hemos obedecido y aceptado la salvación, por medio de Cristo Jesús.
¿Qué harás tú?
1- Seguir
siendo ciego, o
2- Tener
un encuentro con Jesús

