👣UN CAFECITO NUEVO CADA MAÑANA👣
🍮4 de diciembre 2023🍮
Mateo 26:20-22
Cuando llegó la noche, se sentó a la mesa con los doce. Y mientras comían, dijo: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar. Y entristecidos en gran manera, comenzó cada uno de ellos a decirle: ¿Soy yo, Señor?
Al atardecer del jueves 14 de Nisán, el Señor se sentó, o más bien, "estaba reclinándose" con los doce. Es éste el segundo momento conmemorativo: "La celebración de la Pascua". Las mesas usadas entonces, eran bajitas y formando una U, "el triclinio", donde el anfitrión, en este caso, el Señor Jesucristo, se sentaba en el centro del diván de en medio, y los discípulos a uno y otro lado en el primer diván a la izquierda, y el tercer diván a la derecha. Posiblemente, el apóstol Juan estaba sentado a la izquierda, ya que estaba reclinado en el pecho del Señor, mientras Judas, quien le había de entregar, quedaba a la derecha del Señor en el primer diván, el del centro. El momento era solemne. La Pascua fue preparada en conformidad con todas las normas presentes en la ley. El ritual de la Pascua estaba dividido en cuatro partes: 1. La parte preliminar, comenzaba con una palabra de bendición de parte del padre de familia sobre una primera copa de vino y se cantaba la primera parte de los salmos de alabanza. 2. En la segunda parte se leía la liturgia sobre la base de la explicación a una pregunta hecha por el hijo mas jóven: ¿Qué es este rito vuestro? Luego se bebía la segunda copa de vino. 3. En la tercera parte, "El plato principal", con palabras de gracia pronunciadas sobre el pan sin levadura. Posiblemente, fuera el momento de la pronunciación de las palabras de la institución de la cena, y el momento del bocado de Judas, quien luego salió siendo ya oscuro. Y se toma una tercera copa: "la copa de bendición", como la llamaban los judíos, y la copa de la Cena del Señor (1Corintios 10:10). 4. La cuarta parte, finalmente, concluía con el canto de la segunda parte de los salmos de alabanza. Este ambiente festivo fue roto por las palabras del Señor: De cierto os digo, que uno de vosotros me va a entregar" (Mateo 26:21), a la que Marcos le añade: "que come conmigo", une el acto de Judas con la profecía del Antiguo Testamento, y señala que el Señor no fue sorprendido por este acto, pero Judas sí al darse cuenta que el Señor sabía lo que iba a hacer. Este versículo enseña claramente que la muerte del Señor era el cumplimiento del plan eterno de Dios. Nada de lo ocurrido fue imprevisto. En ello actuaron el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Y Judas Iscariote fue el instrumento humano. #Continuará.
🎵Grandes y maravillosas son tus obras,
Señor Dios Todopoderoso;
Justos y verdaderos son tus caminos,
Rey de los santos,
Rey de los santos,
Rey de los santos.🎵
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