



Santiago 1:2
Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.
🎵Tu Palabra escondí guardada en ni corazón Para yo no pecar contra ti Señor, tu palabra escondí. Mis ropas en tu sangre lave; y de tus aguas bebí; Para hacer una ofrenda agradable a ti, mi vida a ti consagre.🎵
Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores que se engañan a sí mismos.
Ser hacedores de la palabra de Dios, es hacer lo que Dios dice en ella. Él nos advierte que, no es suficiente leerla o escucharla, sino hacer lo que dice su contenido. El Señor nos invita a escudriñar su palabra, y que vivamos conforme a los preceptos establecidos por Él en ella. La palabra de Dios es, clara y precisa; ella nos enseña cómo debemos vivir una vida agradable al Señor. Si, solamente, utilizamos la Biblia para escudarnos como cristianos detrás de ella, nos engañamos a nosotros mismo; pues, debemos tener presente que, Dios, no puede ser burlado. La palabra de Dios es para leerla, escudriñarla, obedecerla y vivirla. Tenemos que, guardarla en nuestros corazones, para que salga por nuestra boca al hablar.
🎵Tu Palabra escondí guardada en ni corazón Para yo no pecar contra ti Señor, tu palabra escondí. Mis ropas en tu sangre lave; y de tus aguas bebí; Para hacer una ofrenda agradable a ti, mi vida a ti consagre.🎵
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