



GƔlatas 6:8
šµSembrare la simiente preciosa, del glorioso evangelio de Amor;
SembrarƩ, sembrarƩ mientras viva,
DejarƩ el resultado al SeƱor.
šµ
Porque el que siembra para su propia carne, de la carne segarĆ” corrupción, pero el que siembra para el EspĆritu, del EspĆritu segarĆ” vida eterna.
Los seres humanos tenemos una lucha constante entre el ESPĆRITU, quien buscarĆ” siempre hacer las cosas que agradan a su creador, Dios, y la CARNE, que buscarĆ” siempre hacer las cosas de este mundo; y mĆ”s, las que desagradan a su Creador, con la desayuda del enemigo.
Si decidimos sembrar para la carne, pues, de ella segaremos corrupción y heredaremos la muerte eterna. Si decidimos sembrar para el EspĆritu, contamos con la ayuda del SeƱor, quien por medio del EspĆritu Santo, nos ayudarĆ” y segaremos el fruto del EspĆritu; con lo cual, mostraremos una vida conforme al corazón de Dios. Una vida, cuyo rumbo, va hacia la eternidad.
¡Yo decidĆ sembrar para el EspĆritu!
¿Para quien sembraras tu?
¿Para quien sembraras tu?

SembrarƩ, sembrarƩ mientras viva,
DejarƩ el resultado al SeƱor.

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